En una nota que la organización ferial acaba de remitirnos, tras el desmantelamiento se llevarán a cabo “proyectos de mantenimiento durante los meses de verano” para asegurar un “estado óptimo” de las instalaciones y así poder retomar la actividad.
Entre las medidas previstas se encuentra la instalación de un sistema de control de temperatura en los accesos para los visitantes, de modo que se puedan detectar anomalías relacionadas con el Covid-19 como ya ocurre en otros países, como Corea, China o Japón.






