Grand Seiko amplía su emblemática colección Heritage con dos nuevas interpretaciones de los sekki japoneses: Rikka y Shūbun. Estas piezas, que rinden homenaje a las estaciones del año, debutan en un material innovador: el exclusivo Acero Ever-Brilliant. El diseño 62GS, un clásico desde 1967, marcó un antes y un después en la historia de Grand Seiko como su primer reloj automático.
Este modelo, conocido por su estilo sin bisel y el pulido Zaratsu, se reinventa ahora con el Acero Ever-Brilliant, un material único que ofrece una resistencia y un brillo superior al Acero inoxidable convencional. Gracias a su alta resistencia a la corrosión y durabilidad, el Acero Ever-Brilliant asegura que estas piezas puedan ser un legado para futuras generaciones. Su fabricación, más exigente, ha supuesto un replanteamiento en los procesos de forja y acabado, permitiendo que tanto las superficies pulidas como las cepilladas brillen con un tono más blanco y refinado.
Los modelos SBGH351 y SBGH353 no solo destacan por su innovador material, sino también por sus diales que evocan los cambios estacionales: Rikka (SBGH351): Con un tono verde brillante, este diseño captura la frescura de la transición de la primavera al verano, cuando la tierra se llena de vida. Los índices y agujas en tono Acero complementan el diseño inspirado en hojas meciéndose al viento.
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Shūbun (SBGH353): Inspirado en el equinoccio de otoño, este modelo luce un dial azul profundo que refleja el cielo iluminado por la luna. Los detalles dorados en el logo y el segundero evocan el brillo de la luz lunar. Bajo la esfera, al igual que sus predecesores, estas nuevas presentaciones pueden confiar en la precisión y la larga reserva de marcha del calibre Hi-Beat 36000 9S85.
Presentado por primera vez en 2009, este movimiento revivió la tradición de Grand Seiko de calibres Hi-Beat iniciada en 1968, y con ella, la búsqueda de una mayor estabilidad y precisión en la muñeca. De hecho, su escape se beneficia de la ingeniería de precisión de la tecnología MEMS, que permite que estos componentes críticos sean más ligeros y tengan la forma necesaria para mantener un nivel óptimo de lubricación durante años. La espiral no es una excepción a la innovación, ya que está fabricada con una aleación Spron patentada.