La mina Cullinan ganó su lugar en la historia en 1905 cuando se encontró allí el diamante más grande jamás extraído hasta la fecha: Una piedra de 3,106 quilates que más tarde se dividió en dos para dar forma al 'First star of África' de 530 quilates y que se encuentra en el cetro real británico; y al 'Second star', de 317 quilates y que forma parte de la corona que en ocasiones luce la reina de Inglaterra.

Este yacimiento también es conocido por ser la principal fuente mundial de diamantes azules y desde que Petra adquirió la mina en 2008 se han encontrado cuatro grandes gemas de este tipo (de entre 25 y 40 quilates) que alcanzaron precios millonarios, desde los 9 a los 25 millones de dólares.
Uno de los ejemplares más conocidos es el denominado 'Heart of Eternity', de 27,64 quilates, que De Beers vendió a un coleccionista particular por 16 millones de dólares.